Cuestión de bolas:

las bolas chinas, mitos y realidades.

– Sandra Gómez –

Bolas chinas, ¿sí o no?

Pocas somos las mujeres que no hemos escuchado alguna vez hablar de las famosas “bolas chinas”. Lo cierto es que se dicen muchas cosas sobre ellas, pero no todo es verdad. Existen algunos mitos en torno a estas bolas que, con un uso adecuado, pueden llegar a ser unas grandes aliadas de nuestro suelo pélvico.

¿Qué son y cómo funcionan?, ¿Cómo deberíamos utilizarlas? ¿Cuál sería la indicada para mí? Y, sobre todo y no menos importante, ¿Cuándo utilizarlas?…Son algunas de las preguntas que resolveremos a continuación para esclarecer un poco las dudas sobre esta herramienta tan interesante. En resumen, todo lo que tienes que saber de las bolas chinas y nadie te contó.

¿Qué son las bolas chinas y para qué funcionan?

Las bolas chinas son un dispositivo formado por lo general por una o dos esferas unidas entre sí y un cordón con el que se extraen de la vagina. Además, llevan en su interior otra bola metálica más pequeña que, al moverse, vibra.

 Esta vibración que producen es lo que ha llevado a (mal) pensar en ellas como un “juguete erótico o sexual”, otorgándoles esa etiqueta…nada más lejos de la realidad. Sin 

Sin embargo, y siento ser aguafiestas, la vagina no tiene terminaciones nerviosas, para eso está nuestro amigo el clítoris. Por ello, resulta prácticamente imposible conseguir un orgasmo por el hecho de colocarlas en la entrada de la vagina y andar con ellas.

Entonces, ¿cómo funcionan? La realidad es que funcionan como una pesa vaginal, beneficiándose de esa leve vibración (se puede notar o no) y su peso, lo que nos ayudaría a tonificar la musculatura de nuestro suelo pélvico, aumentando su tono o fortaleciéndose.

En este sentido, esto SÍ que podría aumentar la CALIDAD de los orgasmos, ya que éstos no son más que la sucesión de contracciones rápidas de la musculatura del suelo pélvico. Por ello, al tonificar esta musculatura, aumentará también la intensidad con la que lo sentimos. Sin embargo, no todo vale y no estarían indicadas en todos los casos. 

Lo ideal es siempre una valoración abdominopélvica previa y acudir a un profesional especializado que nos oriente sobre su uso y si estaría o no indicado en cada caso concreto.

¿Cuándo y en qué casos estarían indicadas?

Según el efecto que realiza en la musculatura de suelo pélvico, tonificándola, su uso estaría indicado para el entrenamiento y refuerzo de dicha musculatura.

Sin embargo, no debe utilizarse en aquellos casos en los que existe hipotonía o debilidad muscular del suelo pélvico, que tiene función de sostén. En este caso, se nos caerían ante la imposibilidad de poder retenerlas en contra de la gravedad.

No tiene sentido su uso hasta que dicha musculatura sea capaz de trabajar en contra de la gravedad y tenga un tono muscular normal (normotónico). 

De este modo, las podría usar cualquier mujer sana con un mínimo de tono y fuerza muscular de suelo pélvico a modo preventivo para garantizar la salud perineal o como tratamiento para refuerzo muscular, previa valoración funcional SIEMPRE.

Pero… ¿Cuándo no utilizarlas? (Contraindicaciones)

A la inversa, cuando existe un exceso de tono (hipertonía perineal) las bolas chinas estarían totalmente contraindicadas, pues nuestro objetivo en este caso sería relajar este tono y normalizarlo para asegurar un buen funcionamiento de nuestro suelo pélvico, no aumentarlo, pudiendo provocar dolor incluso.

Lo mismo ocurre en casos de dolor perineal (de suelo pélvico), dolor en las relaciones sexuales o cuando hay edema o congestión vaginal.

No se recomienda tampoco su uso durante el embarazo, donde ya nuestro suelo pélvico está aguantando el peso del útero en crecimiento y el resto de nuestras vísceras pélvicas. 

Durante la cuarentena post parto y tras la misma debemos evitarlas, sin haber acudido antes a nuestro fisio de suelo pélvico para que realice una valoración. Cuando hay prolapsos (descenso de algún órgano pélvico) o tras cirugía pélvica no estarían tampoco recomendadas – ya sabréis los que viene ahora…- “sin antes haber realizado una valoración” que lo justifique.

¿Cuáles son sus beneficios?

Dibujo de cesárea con bebé

1) Mejora el tono muscular fundamentalmente. En este sentido, es más importante el tiempo de uso que la carga o el peso de las bolas.

2) Aumenta la fuerza de la musculatura.

3) Favorece el placer y la sensibilidad sexual, aumentando la calidad del orgasmo de forma secundaria por la potenciación de la musculatura.

4) Aumenta el flujo sanguíneo de la zona. La vibración provocará pequeñas contracciones involuntarias de la musculatura, lo que favorece el riego de sangre.

5) Previenen la aparición de disfunciones o problemas de suelo pélvico tales como incontinencias, prolapsos…Asimismo se pueden emplear en el tratamiento de estas mismas disfunciones en fases finales de la rehabilitación.

Y, ¿ahora qué?

Una vez aclarado los puntos anteriores, surgen otra serie de cuestiones tales como:

¿cómo utilizarlas? O ¿cuál elegir para que sean las adecuadas?

– Medidas:

Cada vagina y cada suelo pélvico es único y existen diferentes tallas de esferas, de 24 mm a 36 mm. Siempre aconsejamos usar la que resulte más cómoda y que no sobresalgan (importante su adecuada colocación para que la vibración se reparta homogéneamente por las paredes vaginales).

– Peso:

Como hemos comentado, si nuestro objetivo es aumentar el tono, será preferible utilizar menor peso pero durante más tiempo. Así estaremos trabajando las fibras lentas o tónicas del suelo pélvico, las cuales aguantan menor carga, pero son más resistentes.

Para progresar en el entrenamiento, aumentaremos la dificultad, realizando tareas de mayor gravedad (y que requieran una respuesta más potente de la musculatura) e impacto, en lugar de aumentar la carga, que será siempre el último paso.  Independientemente, como resulta lógico, el peso lo iremos aumentando de forma progresiva, empezando siempre con las bolas más ligeras.

MEJOR EMPEZAR CON BOLAS GRANDES Y CON POCO PESO.

– Postura:

Como decimos, para progresar la posición es importante. Comenzaremos en posturas antigravedad (tumbadas por ejemplo) si se nos resbala de pie, haciendo contracciones de kegel. De ahí iremos avanzando a una posición de bipedestación estática y, finalmente, con movimiento.

– Tiempo:

Lo ideal sería comenzar unos 10-15 min e ir aumentando poco a poco hasta llegar a las 2h aproximadamente. En ningún caso se recomienda llevarlas puestas más de tres horas al día, pues un exceso de contracción podría aumentar demasiado el tono de la musculatura y ser perjudicial.

– Materiales:

Aunque la vagina no es un medio estéril es importante, ya que las bolas van a estar en contacto con la mucosa vaginal, evitar superficies con materiales plásticos o muy porosos que favorezcan la aparición de bacterias o reacciones alérgicas.

La silicona médica y los ABS/PC son buenos materiales que se limpian bastante bien, libres de ftalato, sustancia dañina.

Conclusiones / Desmintiendo mitos

1.- “Las bolas chinas NO son juguetes sexuales ni producen orgasmos por sí solas”

2.- “Más bolas y más peso, NO es mejor”

3.- “NO se pueden llevar todo el día”

4.- “NO se pueden utilizar para cualquier problema de suelo pélvico”

5.- Haciendo un uso adecuado de ellas, las bolas chinas pueden ser muy útiles y eficaces para fortalecer la musculatura del suelo pélvico.

6.- Acudir siempre previamente a un especialista que realice una valoración funcional y nos indique si estarían (o no) indicadas en nuestro caso.

Ahora que ya sabes las cuestiones más básicas sobre esta herramienta, espero que puedas definir si las bolas chinas pueden contribuir a tu bienestar como mujer.

¿Me cuentas cuál ha sido tu experiencia con ellas, si habías escuchado hablar antes de ellas o, incluso, si las has probado sin saber muy bien para qué funcionan?

2 Comentarios

  1. Cristina

    Hola! Después de una valoración por mi matrona, me indicó que comprara unas bolas para cuando hago los kegel pero se me caen. Debería haber comprado una de menor peso? (Compre talla intermedia)

    Responder
    • Sandra

      Hola Cristina.
      Las bolas no se deben utilizar en el postparto, efectivamente se te caen por que tu suelo pélvico está debilitado por el embarazo y parto, y no puede soportar ese peso y vibración. Deja de utilizarlas, y mi recomendación es que realices una sesión de valoración con una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y sigas sus indicaciones para rehabilitar y cuidarte en el post parto.
      Cualquier duda, escribenos.
      Un saludo

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¡Síguenos!
Horario

De lunes a viernes

de 8:00 a 21:00

Teléfono

667 03 01 23

Dirección

C/ de Lope de Rueda

Nº 17, 1º C – Madrid

Email

info@fisio-especialistas.com

Al unirte expresas tu consentimiento para recibir comunicaciones comerciales e informativas de Fisio Especialistas. Puedes retirar tu consentimiento en cualquier momento y consultar nuestra Política de Privacidad para más información.

Abrir chat
1
WhatsApp Fisio Especialistas
Hola 👋🏼
¿en qué podemos ayudarte? 💜