Vulvodinia: por qué duele y cómo se trata

La vulvodinia es un dolor vulvar (ardor, escozor o quemazón) de más de tres meses sin una causa visible. No es normal, no es “para siempre” y tiene tratamiento. La fisioterapia de suelo pélvico calma el dolor sin cirugía, trabajando la tensión muscular y la sensibilización de la zona. En Madrid la tratamos en nuestra Unidad de Dolor Vulvar.

¿Qué es la vulvodinia?

La vulvodinia es un dolor vulvar crónico —de al menos tres meses de duración— que aparece sin una causa identificable a simple vista (sin infección, sin lesión visible). Se describe como ardor, escozor, quemazón o sensación de tirantez en la piel de la vulva.

No es una infección ni una enfermedad de transmisión sexual, y no es algo “psicológico”. Es un problema real de dolor, en el que el sistema nervioso de la zona se vuelve hipersensible y los músculos del suelo pélvico suelen estar tensos y a la defensiva.

Hay dos tipos según dónde y cómo duela:

– Vulvodinia localizada: el dolor se concentra en una zona concreta, por ejemplo el vestíbulo (la entrada de la vagina) o el clítoris. Suele aparecer al tocar o presionar (sentarse, relaciones, tampón).

– Vulvodinia generalizada: el dolor afecta a distintas zonas de la vulva y muchas veces está presente de forma más continua, sin necesidad de contacto.

Además, la vulvodinia produce un importante deterioro de la calidad de vida, ya que afecta la función sexual y el estado emocional de las mujeres que la padecen. 

 

Hay dos tipos de vulvodinia: 

  • Localizada, el dolor se siente en una zona específica por ejemplo el clítoris o el vestíbulo.
  • Generalizada, es decir que puede afectar a diferentes áreas de la vulva.

 

Síntomas de la vulvodinia

Los síntomas más frecuentes son:

– Ardor o quemazón en la vulva, el síntoma más característico.
– Escozor o picor que no mejora con cremas antifúngicas.
– Dolor al rozar la zona: ropa interior ajustada, pantalones, estar sentada mucho rato, montar en bici.
– Dolor al tener relaciones (dispareunia) o al introducir un tampón o la copa menstrual.
– Sensación de tirantez o irritación constante.
– Cultivos y pruebas normales, lo que aumenta la frustración.

 

¿Por qué duele? Causas y desencadenantes

La vulvodinia se considera un problema multifactorial: no hay una única causa, sino una combinación de factores que sensibilizan la zona. Los más habituales:

– Tensión del suelo pélvico (hipertonía): los músculos están contraídos de forma permanente, lo que mantiene y amplifica el dolor. Es uno de los factores clave y el que más responde a la fisioterapia.
– Sensibilización del sistema nervioso: las terminaciones nerviosas de la vulva se vuelven hiperreactivas y responden con dolor a estímulos que no deberían doler.
– Estrés y factores emocionales: el estrés mantenido aumenta el tono muscular y la percepción del dolor. No es la causa única, pero sí un amplificador muy frecuente.
– Infecciones de repetición (candidiasis, cistitis) que han mantenido la zona inflamada e irritada en el tiempo.
– Cambios hormonales: menopausia, lactancia o algunos anticonceptivos que resecan y afinan la mucosa.
– Cicatrices o partos que alteran los tejidos y el tono de la zona.

Encontrar qué factores pesan en tu caso es el primer paso del tratamiento, y por eso empieza siempre con una valoración.

– Ardor o quemazón en la vulva, el síntoma más característico.
– Escozor o picor que no mejora con cremas antifúngicas.
– Dolor al rozar la zona: ropa interior ajustada, pantalones, estar sentada mucho rato, montar en bici.
– Dolor al tener relaciones (dispareunia) o al introducir un tampón o la copa menstrual.
– Sensación de tirantez o irritación constante.
– Cultivos y pruebas normales, lo que aumenta la frustración.

 

¿La vulvodinia tiene cura?

Sí, la vulvodinia mejora y se controla con el tratamiento adecuado. Es un dolor crónico, así que el objetivo es calmar el dolor, recuperar la calidad de vida y poder hacer una vida normal (sentarte, vestirte, tener relaciones) sin molestias.

La clave está en no quedarse solo en cremas: hay que tratar la tensión muscular y la sensibilización que mantienen el dolor. Ahí es donde la fisioterapia de suelo pélvico marca la diferencia, y por eso es una de las primeras líneas de tratamiento.

 

¿Cómo se trata?

La buena noticia: la vulvodinia se trata sin cirugía, con un abordaje personalizado que suele combinar:

– Valoración inicial para identificar qué factores mantienen tu dolor.
– Terapia manual del suelo pélvico para liberar la tensión muscular y bajar la sensibilidad de la zona.
– Radiofrecuencia (Indiba®), útil para mejorar el tejido, la hidratación y la quemazón.
– Ejercicios personalizados de relajación del suelo pélvico (no Kegels: aquí el problema es exceso de tensión, no falta).
– Pautas de cuidado vulvar: ropa interior de algodón, evitar irritantes, higiene solo con agua.

En Madrid, tratamos la vulvodinia en nuestra Unidad de Dolor Vulvar, donde reunimos fisioterapia, ginecología y dermatología en un mismo equipo. Ahí valoramos tu caso, te explicamos el tratamiento completo y puedes reservar tu primera consulta.

Ayudar a mujeres con vulvodinia

No tienes por qué vivir con este dolor

Sabemos lo agotador que es que te digan que “no tienes nada” mientras el dolor sigue ahí. La vulvodinia es real, tiene explicación y tiene tratamiento. Te damos un espacio de confianza, a tu ritmo y sin juicios.

Si prefieres preguntarnos directamente antes de reservar, escríbenos por WhatsApp.

¿Qué es exactamente la vulvodinia?

La vulvodinia es un dolor vulvar crónico (ardor, escozor o quemazón) de más de tres meses, sin una causa visible como una infección o una lesión. Es un dolor real, no psicológico, en el que intervienen la tensión del suelo pélvico y la sensibilización de la zona.

¿La vulvodinia tiene cura?

La vulvodinia se controla y mejora mucho con el tratamiento adecuado. El objetivo es calmar el dolor y recuperar una vida normal sin molestias. La fisioterapia de suelo pélvico es una de las primeras líneas de tratamiento.

¿Cómo se trata la vulvodinia?

Se trata sin cirugía, con fisioterapia de suelo pélvico (terapia manual, radiofrecuencia Indiba, ejercicios de relajación) y pautas de cuidado vulvar, según los factores que mantengan tu dolor. El tratamiento es siempre personalizado.

¿Cuáles son los síntomas de la vulvodinia?

El síntoma principal es ardor o quemazón en la vulva. También escozor, dolor al rozar la zona (ropa ajustada, estar sentada), dolor en las relaciones o al ponerse un tampón, y pruebas que salen normales.

¿Puede el estrés provocar vulvodinia?

El estrés no es la única causa, pero sí un factor que la empeora: aumenta la tensión del suelo pélvico y la percepción del dolor. Trabajar la relajación muscular forma parte del tratamiento.

¿Por qué me arde la vulva si todos los cultivos salen bien?

Es muy típico de la vulvodinia: el dolor no viene de una infección, sino de la sensibilización de los nervios de la zona y de la tensión muscular. Por eso las pruebas salen normales y las cremas antifúngicas no funcionan.

¿La vulvodinia es lo mismo que la vestibulodinia?

La vestibulodinia es un tipo de vulvodinia localizada en el vestíbulo (la entrada de la vagina). El dolor aparece sobre todo al presionar o tener contacto en esa zona. El abordaje fisioterapéutico es similar.

¿Se puede tener relaciones con vulvodinia?

El dolor en las relaciones es uno de los síntomas más frecuentes, pero mejora con el tratamiento. A medida que baja la tensión y la sensibilidad, muchas mujeres vuelven a tener relaciones sin dolor.

¿Necesito un diagnóstico médico previo para venir?

No es imprescindible. En la Unidad de Dolor Vulvar coordinamos fisioterapia, ginecología y dermatología en el mismo equipo, así que si tu caso necesita valoración médica, se hace ahí.

¿En cuántas sesiones notaré mejoría?

Depende de cuánto tiempo lleves con el dolor y de los factores implicados, pero muchas mujeres notan alivio en las primeras semanas. En la primera consulta se valora tu caso.

¿Qué puedo hacer en casa para aliviar la vulvodinia?

Usar ropa interior de algodón, evitar ropa ajustada, lavar la zona solo con agua y evitar irritantes (salvaslips perfumados, jabones agresivos). Son medidas de apoyo; el tratamiento de fondo es la fisioterapia.

¿Dónde tratáis la vulvodinia en Madrid?

En nuestra Unidad de Dolor Vulvar, en el Barrio Salamanca–Retiro (C/ Lope de Rueda 17, 1º C). Puedes pedir cita por teléfono o WhatsApp en el 667 03 01 23, de lunes a viernes.

Tratamos la vulvodinia en Madrid

Si buscas tratar la vulvodinia en Madrid, lo hacemos en nuestra Unidad de Dolor Vulvar, en pleno Barrio Salamanca–Retiro. Sin cirugía y a tu ritmo.

Dirección: C/ de Lope de Rueda, 17, 1º C — Madrid (Barrio Salamanca–Retiro)
Teléfono / WhatsApp: 667 03 01 23
Horario: Lunes a viernes, de 8:00 a 21:00

Si prefieres preguntarnos directamente antes de reservar, escríbenos por WhatsApp.

Contenido revisado por Sandra Gómez, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y salud sexual femenina, directora de Fisio-Especialistas (Madrid). Última actualización: junio de 2026.

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3 Comentarios

  1. Mar

    Muy interesante y poco estudiado la vulvodinia .. mas estudios de este problema o enfermedad

    Responder

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Sandra Gomez
Escrito por
Sandra Gomez Sanchez
Fisioterapeuta especialista en suelo pelvico y sexologa sanitaria · Colegiada nº 9962 (CPFCM)
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