Tratamiento de la cicatriz de cesárea en Madrid

El tratamiento de la cicatriz de cesárea es una parte clave de la recuperación posparto. En nuestra clínica de fisioterapia de suelo pélvico en Madrid tratamos la cicatriz y sus adherencias para devolver elasticidad al tejido y prevenir molestias en el complejo abdómino-lumbo-pélvico. Este contenido se podría extrapolar a cualquier otra cicatriz abdominal, desgarros o episiotomías. 

Muchas de vosotras en consulta de fisioterapia postparto nos preguntáis si siempre hay que tratar este tipo de cicatrices o directamente ponéis cara de sorpresa cuando os recomendamos el tratarla cuando el fin de vuestra consulta era otro.

Pero…¿siempre es necesario tratar la cicatriz?; ¿Cuándo empezar a tratarla?; ¿Qué son eso de las adherencias?; ¿Qué relación tiene esto con mi suelo pélvico?. Pues os vamos a hablar un poquito de ello para que así podáis entender un poquito más de cómo funciona vuestro cuerpo cuando hay una cicatriz quirúrgica y veáis así la importancia de tratarlas.

La cicatriz de cesárea, ¿es sólo lo que vemos superficialmente?

Una cesárea es una incisión que afecta a varias capas de tejido, no sólo a la piel. Al llevarla a cabo también cortan tejido adiposo, tejido fascial, músculo, peritoneo, pared uterina, saco amniótico…Hasta que por fin alcanzan a nuestro bebé (todo en ese orden). Del mismo modo, no sólo cierran esta parte más superficial, sino que también se realiza una sutura de la pared uterina y del músculo, además de la piel.

Como en cualquier otro proceso cicatricial, cuando se produce una herida, el cuerpo pone en marcha toda una cascada de acciones con el fin de cerrarla. Uno de los procesos más importantes que ocurre es que las células producirán fibras de colágeno, que es el componente fundamental de todos los tejidos del cuerpo, y también de esa cicatriz, de forma que la manera en que se ordene determinará la calidad de la elasticidad de ese tejido.

En muchas ocasiones, este colágeno no se dispone ordenadamente, sino que lo hace de forma aleatoria, produciéndose entrecruzamientos patológicos entre sus fibras. Es esto lo que denominamos adherencias (que ya nos habréis escuchado hablar de ellas).

Estas adherencias impiden que las diferentes capas puedan moverse con libertad, influyendo de este modo tarde o temprano en la funcionalidad del complejo…¿qué complejo? Abdominal-lumbar-pélvico.

Es como si pellizcas una camiseta y la enrollas en tu dedo…si te fijas, aunque la pinza está en tu dedo, encima y debajo del mismo se forman arrugas. Lo mismo ocurre con la cicatriz y estas adherencias de las que os hablamos, lo que explicaría que puedan existir tensiones no sólo de forma local, sino también a otros niveles y más distantes de esta cesárea.

Entonces, ¿es importante tratar las cicatrices de la cesárea?

Sí, ROTUNDAMENTE.

Si no lo hacemos, estas adherencias podrían proliferar y formar tejido adiposo fibrótico. Tu cicatriz debe ser elástica e indolora

Estas fibras de colágeno se van a organizar según la carga mecánica que apliquemos al tejido, es por eso que al no movilizar esa cicatriz existe más riesgo de que estas adherencias aparezcan, siendo esta una de las complicaciones principales, tal y como comentamos en otro post anterior.

Otras complicaciones habituales que se pueden producir es la aparición de queloides, hipoestesia o hiperestesia de la zona de la cicatriz y alrededor de la misma o infección.

¿Cuándo empezar a tratar las cicatrices de la cesárea y cómo hacerlo?

Tenemos que tener en cuenta que en primer lugar tenemos que esperar a que la herida cierre. 

Además, los primeros días, el proceso inflamatorio será agudo y habrá dolor, por lo que es también importante darle tiempo a ese tejido a que se recupere, tomárnoslo con calma y ser conscientes de que una cesaréa se considera una cirugía mayor y, como tal, debe ser también su recuperación posterior (tener un círculo familiar y un entorno positivo en esos momentos también será importante).

Mientras, podemos observar(la). Esto nos ayudará a integrarla en nuestro nuevo esquema corporal.

En muchas ocasiones, tener esta cicatriz supone mucho más que una herida en el tejido, para muchas de vosotras es una herida emocional, que no siempre trae buenos recuerdos, pudiendo existir a veces incluso rechazo al hecho de mirarla. En estos casos, siempre os aconsejamos el que tratéis esto con un profesional que os ayude a entender ese rechazo. 

Tocar, acariciar suavemente o presionar las zonas de alrededor los primeros días también ayudarán a la prevención de complicaciones.

Es una vez que la herida está cerrada cuando podríamos empezar a movilizar un poco e irnos familiarizando con ella, ayudando a este colágeno del que os hablábamos a que se organice.

Además, podemos utilizar diferentes estímulos en caso de que haya hipersensibilidad o todo lo contrario (sensación de acolchamiento o hipoestesia), como por ejemplo vibrador, algodón, un pincel o bolígrafo, sobre la cicatriz y zonas colindantes. Todo ello, ¡sin dolor!

¿Cómo puede afectar la cicatriz a mi suelo pélvico?

La musculatura abdominal y la musculatura del suelo pélvico están estrechamente conectadas entre sí por tejido fascial. Además, el abdomen tiene un papel amortiguador de presiones del que os hablaba con anterioridad. De este modo, una alteración o disfunción a este nivel podrá afectar al suelo pélvico tarde o temprano. Por ello, no podemos entender estas dos estructuras como dos cosas aisladas, sino como un complejo (abdómino-lumbo-pélvico) que, fisiológicamente y en ausencia de alguna alteración, está en perfecto equilibrio.

El abdomen será el primero que reciba todas las presiones abdominales que soportamos en nuestro día a día, no necesariamente al hacer deporte, sino al coger peso, levantarme de la cama, toser…y el que las dirige hacia abajo. Si el primero no es capaz de cumplir con esta función o no es competente por la existencia de las tensiones que provoca la cicatriz, toda esa presión se dirigirá a la zona del suelo pélvico que no está preparada para ello, pudiendo provocar con el tiempo alguna disfunción a este nivel.

De este modo, en el caso específico del suelo pélvico, las adherencias podrían provocar dolor en las relaciones, dolor pélvico, problemas de fertilidad…Pero también podrían producir dolor lumbar o estreñimiento.

Además del tratamiento complementario en casa, desde la fisioterapia también podemos ayudar a la prevención de complicaciones o a su tratamiento una vez que éstas han aparecido. Por ello, no dudes en ponerte en manos de un fisioterapeuta especialista que pueda ayudarte en esta recuperación.

Preguntas frecuentes sobre la cicatriz de cesárea

¿Cuándo se puede empezar a tratar la cicatriz de la cesárea?
Primero hay que esperar a que la herida cierre por completo. Los primeros días, con el proceso inflamatorio agudo, conviene dar tiempo al tejido y trabajar solo la zona de alrededor con tacto suave. Una vez cerrada la herida se puede empezar a movilizar la cicatriz para ayudar a que el colágeno se organice y prevenir adherencias.
¿Qué son las adherencias de la cicatriz de cesárea y por qué hay que tratarlas?
Las adherencias son entrecruzamientos patológicos de las fibras de colágeno que se forman cuando la cicatriz no se organiza de forma ordenada. Impiden que las distintas capas de tejido se muevan con libertad y pueden generar tensiones a distancia en el complejo abdómino-lumbo-pélvico. Tratarlas mantiene la cicatriz elástica e indolora y previene complicaciones.
¿Cómo se hace el masaje de la cicatriz de cesárea?
Una vez cerrada la herida se moviliza suavemente la cicatriz y la zona colindante para ayudar a organizar el colágeno, siempre sin dolor. Según la sensibilidad, se pueden usar distintos estímulos (algodón, un pincel, vibración) en caso de hipersensibilidad o de sensación de acolchamiento. Un fisioterapeuta especialista adapta la técnica a cada cicatriz.
¿La cicatriz de la cesárea puede afectar al suelo pélvico?
Sí. El abdomen y el suelo pélvico están conectados por tejido fascial y forman un complejo que gestiona las presiones. Si la cicatriz genera tensiones y el abdomen no amortigua bien esas presiones, pueden dirigirse hacia el suelo pélvico y favorecer con el tiempo dolor pélvico, dolor en las relaciones, problemas de fertilidad, dolor lumbar o estreñimiento.
¿Dónde tratar la cicatriz de cesárea en Madrid?
En Fisio-Especialistas, clínica especializada en fisioterapia de suelo pélvico y posparto en Madrid, valoramos y tratamos la cicatriz de cesárea y sus adherencias dentro de un plan personalizado de recuperación posparto. Puedes pedir cita por WhatsApp o teléfono.

¿Quieres tratar tu cicatriz de cesárea en Madrid?

Reserva una valoración con Sandra Gómez y diseñamos tu plan de recuperación posparto.

1 Comentario

  1. Aurora

    Cómo empezar a usar el transverso tras una cesárea? Más allá de la cicatriz, a mí el transverso es que no me va y se me cae la barriguita hacia adelante!

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SEGURO QUE TAMBIÉN TE INTERESA…

SEXUALIDAD Y DOLOR EN EL POSPARTO

SEXUALIDAD Y DOLOR EN EL POSPARTO

SEXUALIDAD Y DOLOR EN EL POSPARTO¡Hablemos de la sexualidad y el dolor en el posparto: Un tema que no se menciona y se vive en silencio y como un tabú que afecta a más mujeres de las que creemos! De hecho, la dispareunia en el postparto (así se le llama al dolor en...

leer más
Sandra Gomez
Escrito por
Sandra Gomez Sanchez
Fisioterapeuta especialista en suelo pelvico y sexologa sanitaria · Colegiada nº 9962 (CPFCM)
Ver perfil y titulaciones
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.