La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica estrógeno-dependiente benigna. Ocurre cuando el endometrio, que es el tejido que recubre el interior del útero, crece fuera de éste (tejido ectópico). Estos crecimientos de tejido se encuentran más a menudo en los ovarios, en las trompas de Falopio, en las zonas alrededor del útero, en el septo entre la vagina y la vejiga, en el espacio entre vagina y recto (fondo de saco de Douglas) y en intestinos o vejiga.

Además, es importante destacar y diferenciar que no es lo mismo la endometriosis que la adenomiosis. Esto último solo crece tejido endometrial y se implanta en el músculo uterino. Aunque tiene síntomas de dolor parecidos y sangrados abundantes es importante un diagnóstico con esta diferenciación.

¿Cuál es la causa de la endometriosis?

La causa la endometriosis es desconocida, pese a todas las investigaciones realizadas.

¿Quién está en riesgo de endometriosis?

La endometriosis puede afectar a cualquier mujer que tenga menstruaciones, pero una mayoría de mujeres diagnosticadas están entre los 30 y 40 años de edad. Esta edad no sabemos si es real o aparece por la tardanza en el diagnóstico de esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la endometriosis?

Los síntomas pueden variar en cada persona. Los principales síntomas de la endometriosis son:

  • Dolor pélvico crónico: es el dolor no cíclico de más de 3 meses de duración que se localiza en la pelvis, la pared abdominal, el periné y/o zona genital, la zona lumbosacra o cadera, y que tiene una severidad que causa discapacidad funcional y una disminución importante en la calidad de vida.
  • También puede ocasionar dolor menstrual y/o premenstrual.
  • En los glúteos también se puede producir dolor, síntomas parecidos a una pseudociática, o síndrome del piramidal.
  • Dolor de piernas. Puede confundirse con ciáticas.
  • Dispareunia: dolor al principio, durante o después de las relaciones sexuales.
  • Dolor abdominal y/o edema abdominal.
  • Períodos con flujo abundante.
  • Sangrados, aunque sean pequeños, entre períodos.
  • Estreñimiento, diarreas o dolor en la defecación.
  • Cansancio
  • Infertilidad.

¿Cómo se diagnostica la endometriosis?

A través de la historia clínica y la anamnesis de la propia paciente, ya que la principal alerta es sospecharlo, ya que el dolor de regla es invalidante. A través de un examen pélvico, A través de pruebas de imagen (ecografía y resonancia en casos más explícitos) y por último a través de cirugía por laparoscopia.

¿Existen tipos dentro de la endometriosis?

Ahora ya se puede hablar de distintos tipos de endometriosis, como pueden ser:

  • Endometriosis ovárica. El crecimiento de tejido endometrial en su mayor parte es en los ovarios y se denominan endometriomas.
  • Endometriosis peritoneales superficiales.
  • Endometriosis peritoneales profundas. El crecimiento de tejido endometrial entre la vagina y el recto es lo más frecuente.  En los casos más avanzados de este tipo también existe crecimiento de endometrio a distancia, es decir en órganos fuera de la cavidad pélvica.

¿Cuáles son los tratamientos médicos para la endometriosis?

Si una paciente es diagnosticada de endometriosis, pero no tiene síntomas, no hay que pautar tratamiento.

No hay cura para la endometriosis, pero hay tratamientos para los síntomas. Es importante que el tratamiento sea multidisciplinar. El tratamiento médico consiste en:

  • Analgésicos:  antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno. En caso de dolor severo se recetan opioides o algún medicamento específico para la endometriosis.
  • Terapia hormonal: hablamos de las píldoras anticonceptivas, que ayudan a controlar el crecimiento de la endometriosis.
  • Tratamientos quirúrgicos para el dolor intenso: como puede ser extirpar los quistes de la endometriosis o bloquear los nervios de la pelvis. En casos muy extremos, los profesionales sanitarios deciden hacer una histerectomía, es decir una cirugía para extirpar el útero.

¿Influye la alimentación en el tratamiento de la endometriosis?

Los hábitos de vida son muy importantes por lo que debemos no consumir alcohol, no fumar e intentar hacer ejercicio físico, mejor si es al aire libre cuando aún podemos beneficiarnos de la exposición solar.

Ya hay evidencia entre la relación entre la dieta y la sintomatología inflamatoria de enfermedades como la endometriosis. A las pacientes se les recomienda hacerse pruebas de intolerancias alimenticias, como puede ser intolerancia a la lactosa, fructosa o celiaquía.

La dieta deberá ser antiinflamatoria y que no propicie el sobrecrecimiento bacteriano, los cambios de hábitos deposicionales (de estreñimiento a diarrea o viceversa). Tanto evitar alimentos inflamatorios, como además tomar alimentos que nos ayuden a combatir esa inflamación. Lo más importante a evitar son los azúcares refinados. Por lo que también sería interesante consultar a un nutricionista para completar el equipo multidisciplinar de sanitarios que se encargan de este tipo de patología.

¿Puedo mejorar la sintomatología a través del ejercicio físico?

El deporte siempre debe estar aconsejado por los profesionales que llevan esta enfermedad. En casos concretos, deportes que aumenten la presión intraabdominal o deportes de impacto, no serían lo más recomendados. Por el contrario, el yoga, el pilates, el mindfulness, natación, bicicleta, sí que se recomienda ya que no tienen impacto y todo el deporte aérobico tiene muchos beneficios. Todo esto depende de cómo esté el transcurso de la enfermedad y de las contracturas de la musculatura abdominal y de suelo pélvico.

Estas buenas prácticas van a mejorar la imagen corporal de la paciente, el sistema y habito intestinal, incluso las relaciones personales y la salud sexual.

¿Cuál es el tratamiento de fisioterapia?

El tratamiento de la fisioterapia consiste en tratar y aliviar los signos y los síntomas, pero no puede abordar la causa. Es imprescindible el trabajo multidisciplinar para obtener buenos resultados. El fisioterapeuta mejora el dolor de las pacientes:

  • Eliminando la inflamación y el edema.
  • Normalizando la musculatura hipertónica: el propio cuerpo tiene una respuesta de defensa para el dolor, aumentando el tono de la musculatura para así protegernos de este mismo. Cuando este aumento de tono se mantiene en el tiempo, solo crea más dolor crónico.
  • Reduciendo las adherencias que se forman por las cicatrices que genera la propia enfermedad: las adherencias pueden ser las causantes de la dificultad en la micción o en la defecación. También suelen ser principales causantes del dolor en las relaciones sexuales.

¿En qué consiste el tratamiento de fisioterapia?

  • Técnicas manuales: se realizan tanto de manera intravaginal como de manera externa. Sirven para liberar adherencias o mejorar el tono de la musculatura del suelo pélvico o del abdomen. Estas técnicas son el masaje, las movilizaciones, los estiramientos, el trabajo postural, y el trabajo de respiración.
  • Técnicas de osteopatía: con técnicas de movilización de las vísceras, como la posición uterina. La cual muchas veces es la causante del dolor por estar en una mala posición y está ocupando un espacio y quitándoselo a otra víscera adyacente como puede ser la vejiga o el recto. Además de liberación de diafragmas y terapia cráneo-sacral.
  • Técnicas instrumentales: esta evidenciado que la administración de corrientes como los TENS ayudan a esta enfermedad para relajar y disminuir el dolor. Otras corrientes, como la diatermia, en Fisio Especialistas trabajamos con indiba, nos ayuda en la endometriosis para activar la regeneración del tejido y mejorar su nutrición y calidad. Así también nos ayuda para relajar la musculatura y reducir las adherencias ya mencionadas anteriormente.
  • Cambios de hábitos de la vida diaria ya citados también anteriormente. Como son la buena alimentación y el deporte regular y habitual.
  • Fisioterapia postquirúrgica: es muy necesaria para evitar generar nuevas adherencias provocadas por la cirugía. Además, mantiene la mejoría de la cirugía durante un periodo de tiempo más largo, ya que la cirugía no es la solución definitiva por que el dolor puede volver a aparecer.

¿Cuál sería la conclusión de como la fisioterapia puede ayudar?

El dolor en la menstruación no es normal, y más cuando limita tus actividades de la vida diaria y reduce la calidad de vida. Todas las pacientes que tengan este dolor deben acudir al médico a que se descarte una posible endometriosis o adenomiosis. Además, proponemos ponerse en manos de un fisioterapeuta de suelo pélvico cuanto antes y cambiar los hábitos y estilos de vida que hemos mencionado anteriormente. Así cuanto antes se empiece el tratamiento, mejor será la evolución y antes empezara la paciente a notar la desaparición del dolor y de sus síntomas.

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