Muchas de vosotras después de una cesárea, episiotomía o desgarro podéis tener molestias en la cicatriz, inflamación, falta o exceso de sensibilidad. Para ello, permíteme que os explique las diferentes cicatrices tras el parto que podemos llegar a tener según la intervención del ginecólogo.

  • La cesárea es un recurso que utilizan los ginecólogos cuando el parto no puede realizarse por vía vaginal: ya sea por que el niño está de nalgas, sufrimiento fetal, parto de riesgo, parto múltiple, etc. Aún que estemos despiertas en este procedimiento es una cirugía mayor, por lo tanto, este tipo de cicatrices del parto necesitan un proceso de cicatrización de 2 meses y un próximo parto con un receso de 1 año para que el útero cicatrice mejor.
  • La Episiotomía, aún que el parto sea natural, algunas veces tienen que realizar una incisión al lateral de la vagina, es una incisión quirúrgica para ensanchar de manera artificial el canal de parto, que en comparación con la cesárea necesita menos tiempo de cicatrización.
  • El desgarro, que es una brecha de los tejidos que se produce de manera natural en él parto, existen 4 grados de desgarro dependiendo de los tejidos que se hayan comprometido (1: mucosa vaginal, 2: musculatura, 3: esfínter anal y 4: mucosa anal). Muy importante tener valorado el grado de desgarro, para su tratamiento.

Evidentemente tenemos que realizarnos nuestros autocuidados para que la intervención que nos han realizado no se infecte y tenga movilidad. Los cuidados más comunes son las tiras de trofolastina, cremas cicatrizantes, el aceite de rosa mosqueta y masajes en la zona con y sin crema para mejorar el tacto y la vascularización de la zona. Pero algunas veces este autocuidado puede ser insuficiente, por cómo se haya realizado la sutura y como nuestro tejido reacciona a la cicatrización presentando una cantidad exagerada de colágeno y una mala alineación de sus fibras.

Tipos de suturas

  • Grapas (no es lo más recomendable ya que el tejido no se oxigena bien, lo que hace que haya más complicaciones en la cicatrización)
  •  Sutura intradérmica (ya sea en cesárea o episiotomía y que suele dar menos efectos secundarios) es más facilitadora para el propio tejido y su capacidad de reacción.

La complicación más común es una pequeña infección de los tejidos que tiene como consecuencia una inflamación. En la inflamación interviene ciertas sustancias que se pueden quedar almacenadas dentro de la cicatriz y crear pequeñas cristalizaciones a nivel superficial y profundo haciendo que se peguen las capas e incluso creando un cordón duro muy característico.

La segunda complicación es el queloide, es una inflamación aguda localizada de aspecto rosáceo o amoratado muy abultado que puede dar la sensación de que no cura y que nuestras fibras no se alinean de manera uniforme, generando un engrosamiento, con inflamación, poca movilidad, tensión y dolor.

La insensibilidad o hipersensibilidad de la cicatriz tiene que ver con las terminaciones nerviosas que se han seccionado y eso provoca esa exageración o inhibición de la sensibilidad tanto centrada como periférica de la cicatriz.

Y la última, y menos conocida, son las adherencias miofasciales que pueden provocar tanto la la falta o el exceso de tono de un músculo creando una falta de movimiento entre ellos e incluso hasta de los órganos circundantes a la cicatriz y creando dolor en al movimiento ya sea pasivo o activo.

Tratamiento de cicatrices es imprescindible para la recuperación de los tejidos superficiales y profundos

En Fisio-Especialistas valoramos todas esas variables y los tratamos con diferentes técnicas: terapia manual, terapia míofasciales, punción seca, ventosas e Indiba (diatermina)

Éstas técnicas nos ayudan a recuperar y regenerar el tejido de manera funcional para su plena actividad e incluso a nivel estético.

  • Las técnicas miofasciales se hacen tanto a nivel profundo como superficiales, por lo tanto, se trabaja de manera intracavitaria para poder movilizar todos los planos de la cicatriz.
  • Punción seca, que actúan directamente sobre la zona con adherencias. Romper las adherencias de manera directa y movilizar los planos.
  • Las ventosas actúan más a nivel superficial aún que su aplicación también puede focalizarse en un punto directo, también mejora la vascularización de la propia cicatriz.         
  • Otra técnica sería la diatermia (en Fisio-Especialsitas INDIBA) que genera colágeno y en caso de inflamación podría drenar el tejido previniendo futuras adherencias, flexibilizar la cicatriz, vascularizar los tejidos y mejorar su aspecto superficial acelerando así el proceso de recuperación.

Como podéis comprobar, desde la fisioterapia tenemos muchas herramientas no invasivas para el tratamiento de las cicatrices del parto, y lo que en principio podría ser un problema con una buena valoración y una rehabilitación adaptada quedarse en un recuerdo invisible.

Si tienes cualquier duda, cuenta con nostros para resolverlas aquí.

Suscríbete a nuestra newsletter

Nos encanta que estéis informadas de todas las novedades, clases, talleres y eventos de Fisio Especialistas. Por eso, hemos creado una newsletter donde os enviaremos muchísimas información de interés. Si estás interesad@ no dudes en dejarnos tu nombre y correo electrónico y te llegarán toda nuestra información. ¡Gracias!

¡Ya estamos conectados! Recibirás nuestra newsletter en tu correo electrónico.